
Las estafas bancarias a través de técnicas como el phishing, smishing o vishing plantean una cuestión clave para las personas consumidoras: ¿quién debe asumir la pérdida económica cuando se produce un fraude?
En la actualidad, es habitual que las entidades bancarias rechacen el reembolso inmediato del dinero alegando una posible “negligencia grave” por parte del cliente. Esto implica que la persona afectada tenga que iniciar reclamaciones e incluso acudir a los tribunales para recuperar su dinero.
Sin embargo, esta situación podría cambiar a nivel europeo. Un caso analizado por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea plantea que, ante una operación no autorizada, el banco debería devolver el dinero de forma inmediata, independientemente de si posteriormente considera que ha existido negligencia por parte del usuario.
Este enfoque, basado en el principio de “devolver primero y discutir después”, reforzaría la protección de las personas consumidoras, evitando que tengan que asumir desde el primer momento el impacto económico del fraude.
De confirmarse este criterio, se produciría un cambio relevante en la gestión de los fraudes bancarios en toda la Unión Europea, trasladando a las entidades financieras una mayor responsabilidad en la protección de los sistemas de pago y en la prevención de operaciones sospechosas.
Desde UCE se recomienda actuar con rapidez ante cualquier sospecha de fraude, contactar inmediatamente con la entidad bancaria y conservar todas las pruebas posibles para facilitar la reclamación.

