
El Banco Central Europeo (BCE) está desarrollando el proyecto del euro digital con el objetivo de garantizar que pueda ser utilizado por toda la ciudadanía, independientemente de su edad, conocimientos digitales o situación económica.
Entre las prioridades del proyecto se encuentra la accesibilidad, de forma que el euro digital pueda utilizarse de manera sencilla tanto en pagos presenciales como en operaciones en línea. Para ello, el BCE está trabajando en soluciones que permitan realizar pagos con distintos dispositivos y que faciliten su uso también a personas con dificultades tecnológicas.
Otro de los aspectos clave es asegurar que el euro digital no excluya a ningún colectivo. En este sentido, se están estudiando medidas para que pueda utilizarse incluso sin conexión a internet en determinadas situaciones, así como opciones que faciliten su uso a personas mayores o con discapacidad.
El euro digital no sustituirá al dinero en efectivo, sino que se plantea como una alternativa digital complementaria que permita realizar pagos de forma segura dentro de la zona euro.
Desde UCE recordamos la importancia de que cualquier innovación en el ámbito financiero tenga en cuenta la protección de las personas consumidoras, la inclusión financiera y la accesibilidad universal, para evitar que determinados colectivos queden fuera del sistema de pagos.

