
El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha iniciado la consulta pública del anteproyecto de ley que plantea prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años y regular tanto su acceso como su publicidad. Con esta medida, el Gobierno pretende reducir los riesgos que el consumo de este tipo de bebidas supone para la salud de niños, niñas y adolescentes.
La propuesta también contempla ampliar la prohibición hasta los 18 años en el caso de las bebidas que contengan más de 32 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros. Antes de su aprobación, la ciudadanía y las entidades interesadas podrán presentar aportaciones durante el proceso de consulta pública.
La iniciativa se basa en las recomendaciones de organismos científicos como la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), que alertan de los efectos negativos que un consumo excesivo de cafeína puede provocar en la población infantil y adolescente, entre ellos alteraciones del sueño, problemas cardiovasculares o trastornos del comportamiento.
Según la encuesta ESTUDES del Ministerio de Sanidad, el 38,4 % de los jóvenes de entre 14 y 18 años consume bebidas energéticas y un 15 % las mezcla con alcohol, incrementando los riesgos para su salud. La futura regulación complementará la normativa que ya prohíbe la venta de estas bebidas en los centros escolares y busca armonizar la legislación con la de otros países europeos y comunidades autónomas que ya han adoptado medidas similares.

